Manifiesto

Construyo Avenidos porque la app
que necesitábamos no existía.

Sergio Salinas — fundador, Santiago de Chile.

Sergio Salinas

Founder · Construye desde Santiago

La primera pelea seria que tuve con mi pareja por plata fue por una boleta de supermercado de 23 lucas. No por las 23 lucas. Por no saber cuánto llevábamos gastando en super ese mes, ni quién había puesto qué, ni si íbamos a llegar bien a fin de mes. La boleta era solo la disculpa.

Esa conversación, repetida con variantes, es la que millones de parejas chilenas tienen mes a mes. Lo saben los que la viven, lo confirman los datos: 9 de cada 10 parejas en Chile dicen que el dinero es su principal fuente de conflicto. No porque sean malos con la plata. Porque no tienen una forma honesta de verla juntos.

Probé Excel. Probé Splitwise. Probé apps de finanzas personales y compartimos los screenshots los domingos en la noche. Nada duró más de tres semanas. Tres semanas es el techo histórico de cualquier sistema que dependa de que dos personas se acuerden cada día de anotar un gasto.

El insight que me hizo empezar a construir Avenidos fue darme cuenta de que el problema no era de disciplina ni de cariño. Era de fricción. Si registrar un gasto toma más de 5 segundos, no lo hace nadie. Y si solo uno lo hace, el otro eventualmente se desconecta y la asimetría empieza otra vez.

Entonces la pregunta que me hago todos los días no es "¿qué feature agregar?" sino "¿cómo bajamos la fricción a cero?". La respuesta hasta ahora: hablarle a Nio. Decir "gasté 15 lucas en el super" y que él haga el resto — categorizar, dividir según el porcentaje proporcional que acordamos, avisarle al otro. Tres segundos.

Lo que creemos

Hablar de plata no es un evento. Es una práctica.

La conversación se posterga hasta que estalla. Cuando ya hay rabia, ya es tarde para hablar bien. La única forma de cortar el ciclo es tener un lugar donde la información viva al día, transparente para los dos, sin que nadie tenga que hacer un esfuerzo extra.

El 50/50 es injusto cuando ganan distinto.

Sumar lo de los dos y dividir por la mitad es matemáticamente fácil y emocionalmente caro. La división proporcional al ingreso es la única que sostiene una relación de largo plazo sin acumular resentimiento silencioso.

El dinero es relacional, no individual.

Las apps de finanzas personales asumen que cada uno se ordena solo. Pero la realidad de un hogar es que dos personas toman decisiones juntas todos los días. Si la herramienta no es para los dos, no sirve.

Una mascota no es marketing. Es producto.

Nio existe porque registrar gastos en pareja necesita un tercero amable. Alguien que no te juzgue, que no te compare, que esté del lado de los dos. Una mascota lo logra. Un chatbot técnico no.

Por qué Nio es un pingüino.

Cuando estás a punto de pelear con tu pareja por plata, lo último que necesitas es que una IA te hable como un asesor financiero gringo. Necesitas algo que te baje el tono. Que te haga sonreír un segundo antes de mirar el número.

Nio es un pingüino porque los pingüinos son monógamos, viven en colonias, y siempre están ordenando piedras para construir su nido. Suena tonto. No lo es. La forma del producto importa tanto como la matemática que tiene dentro.

Si alguien me dice que "una mascota es decoración", probablemente nunca peleó con su pareja a las 11 de la noche por una boleta de supermercado.

Lo que Avenidos nunca va a hacer

  • Vender tus datos financieros a terceros. Punto.
  • Cobrar por ver tus propios gastos. El plan base es gratis para siempre.
  • Conectarse a tu cuenta bancaria sin tu permiso explícito y revocable.
  • Mostrarte publicidad de productos financieros que no usás.
  • Reemplazar la conversación. Solo la hace más fácil de tener.

Si llegaste hasta acá leyendo, probablemente ya sabes por qué.

— Sergio

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